Guías / Cajones
Cajones de cocina ordenados: cubiertos, utensilios y táperes
Un cajón sin separadores acaba siendo una caja donde todo rueda al abrirlo. Con un buen organizador cabe más, encuentras las cosas a la primera y el cajón cierra sin atascarse.
1. Mide el interior del cajón
Mide por dentro el ancho, el fondo y la altura útil, contando con el tope del cajón y cualquier pieza que sobresalga. Apunta también si el cajón tiene cierre suave, porque a veces el mecanismo reduce el fondo.
2. Cubiertos: mejor extensible
Los organizadores extensibles se abren de lado hasta ocupar todo el ancho del cajón, así no queda hueco para que nada se mueva. Los de bambú son resistentes y fáciles de limpiar con un paño.
Se ajustan al ancho del cajón. Muchos tienen compartimentos extra para utensilios.
3. Utensilios largos y cuchillos
Espátulas, cucharones y pinzas no caben en un cubertero normal. Busca organizadores con compartimentos largos, o separadores ajustables que dividan el cajón en carriles. Para los cuchillos, un bloque para cajón protege el filo y tus dedos.
Tiras que se ajustan a presión y dividen el cajón como tú quieras.
Guardan los cuchillos tumbados y separados, sin ocupar encimera.
4. Táperes: las tapas de pie
El cajón de los táperes es el más caótico de cualquier cocina. Guarda los recipientes encajados unos dentro de otros y las tapas de pie, como libros, en un organizador aparte. Deshazte de los que ya no tienen pareja.
Separadores para guardar las tapas en vertical, ordenadas por tamaño.
5. El cajón de "cosas varias"
Todas las casas tienen uno. No hace falta eliminarlo, solo dividirlo: unas cajitas pequeñas de distintos tamaños para pilas, gomas, pinzas de bolsa y abrebotellas.
Juegos de bandejas de varios tamaños que se combinan como un puzle.