Guías / Nevera
Cómo organizar la nevera para que quepa más y no se pierda nada
En una nevera pequeña el problema no suele ser el espacio, sino que las cosas se esconden unas detrás de otras. Acabas comprando lo que ya tenías y tirando lo que se ha quedado al fondo. Agrupar en cajas transparentes y dar a cada balda su función lo cambia todo.
1. Vacía, limpia y mide
Antes de comprar organizadores, saca todo, limpia y mide el fondo, el ancho y la altura de cada balda. Las neveras varían mucho y una caja demasiado profunda no deja cerrar la puerta.
2. Da una función a cada zona
Las baldas de arriba suelen ser buenas para lo que ya está listo para comer: sobras, yogures, embutido. Las del medio, para lácteos y lo que usas a diario. La de abajo, la más fría en muchas neveras, para carne y pescado crudos, siempre en un recipiente para que no goteen. Los cajones, para fruta y verdura. Y la puerta, que es la zona donde más cambia la temperatura, para salsas, bebidas y botes.
3. Cajas transparentes para agrupar
Una caja para los quesos, otra para el embutido, otra para lo que hay que gastar pronto. Sacas la caja entera, coges lo que necesitas y la vuelves a meter. Al ser transparentes ves lo que hay sin abrir nada.
Apilables y con asa, para sacar todo un grupo de cosas de golpe.
En una esquina o al fondo de una balda, giras y alcanzas los botes de detrás.
4. Huevos y latas, mejor en su sitio
Una huevera con tapa protege los huevos y libera la puerta. Para latas de refresco hay dispensadores que las ponen en fila y la siguiente rueda hacia delante.
Con tapa y apilables, para no ocupar la puerta.
Las latas ruedan hacia delante; ves cuántas quedan.
5. El congelador también se ordena
Congela en bolsas planas, que se apilan como libros, y etiqueta siempre con qué es y la fecha. Unos cestos o cajas para el congelador evitan que todo acabe en una montaña de bloques.
Para agrupar por tipo y sacar lo de abajo sin desmontarlo todo.